El Bosque en Chile


El bosque chileno

El bosque chileno está compuesto por ecosistemas, paisajes y especies únicas como son el alerce, la araucaria, el lingue, el roble pellín, el quillay y la palma chilena, entre muchas otras.

Desde tiempos inmemoriales ha sufrido diversas transformaciones por la intervención humana. Incluso a la llegada de los españoles el bosque no era tan abundante, virgen y prístino. Los pueblos originarios conocieron el uso del fuego y practicaban la agricultura lo que, sumado al millón de habitantes que poblaba el territorio, provocó la ampliación de áreas despejadas de bosques.

El bosque en Chile cubre 15,5 millones de hectáreas de un total de 75,7 millones de hectáreas que tiene el territorio nacional. Es decir, el 20,7% del país está cubierto por bosques.
Existen dos tipos de bosques en el territorio nacional: los bosques nativos y los exóticos o cultivados por el hombre, que se conocen como plantaciones forestales. Del total de bosques que hay en Chile, 13 millones 400 mil hectáreas son de bosques nativos, mientras que 2 millones 100 mil hectáreas son bosques cultivados.

El bosque exótico es el que se compone por especies que no son originarias del país, sino que son traídas de otras partes y son cultivadas o plantadas por el hombre para utilizar su madera en las necesidades de la población. En este grupo encontramos al Pino radiata (también llamado insigne), el eucalipto y el álamo, entre otros.

Gracias a la geografía y a las variadas condiciones climáticas en el país hay una gran diversidad de especies de árboles que constituyen el bosque nativo.

Entre 1994 y 1997 la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Comisión Nacional del Medioambiente (CONAMA) hicieron un estudio para conocer cuánto bosque había en Chile, qué especies y en qué zona del país se ubicaban. El estudio se llamó "Catastro y Evaluación del Recurso Vegetacional Nativo del País" y es el último y más completo registro que existe.

La investigación mostró que el bosque nativo no está en extinción en general, sino que hay algunas especies que son más escasas.

En el país el principal tipo forestal –o conjunto de especies que crecen en una zona determinada– es el Siempreverde, que representa un 30,9% del total de bosque nativo. Le sigue la Lenga con 25,3%, especie que se ubica entre la VII y la XII regiones; el Coigüe de Magallanes, con 13,4% del total del bosque nativo, situado en la XI Región y el tipo Roble-Raulí-Coigüe con un 10,9% del total y que se encuentra entre la VII y la X regiones.


 

Además del bosque nativo existen los cultivos forestales o las plantaciones hechas por el hombre. Hoy en el país hay 2,1 millones de hectáreas de este tipo de bosque.
Las principales especies cultivadas son el Pino radiata –que cubre el 70,7% de la superficie plantada con especies exóticas–, el eucalipto –con dos variedades: globulus y nitens–, el Alamo, Pino oregón y el Aromo australiano. Todas estas especies tienen características que son apreciadas para la actividad forestal, como por ejemplo un crecimiento rápido, buena adaptación al suelo y clima de nuestro país y producen madera de calidad que puede emplearse para muchos usos y es fácil de trabajar.


Al existir un volumen importante de madera que se obtiene de las plantaciones forestales disminuye la presión por cortar el bosque nativo, ya que las necesidades de la población se pueden suplir con los productos derivados del uso de estas especies.

 


 
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